Beneficios de los Amigurumis Click Clack para la salud mental
¿Sientes que tus manos cobran vida propia cuando te estresas? Los Amigurumis Click Clack son más que un tierno juguete; son una herramienta diseñada desde la psicología para ayudarte a gestionar esos momentos de tensión.
Quizás muerdas la tapa del bolígrafo, tamborileas los dedos sobre la mesa, juegas con un anillo o haces «clic» incesantemente con el ratón. A menudo, la gente a nuestro alrededor nos dice: «¡Quédate quieto/a, me pones nervioso/a!».
Pero hoy, como psicóloga, quiero decirte algo importante: Tus manos no están tratando de molestar; están tratando de ayudarte.
Ese movimiento constante, conocido en inglés como fidgeting, no es un mal hábito. Es un mecanismo inteligente de tu sistema nervioso intentando desesperadamente liberar el exceso de energía que produce la ansiedad o el estrés. Es tu cuerpo diciendo: «Tengo demasiada energía mental, necesito sacarla físicamente para poder concentrarme».
¿Por qué el cerebro necesita una «válvula de escape»?
Cuando sentimos ansiedad, nuestro cuerpo entra en modo de alerta (lucha o huida). Se libera adrenalina y cortisol. Si estamos sentados en una oficina o en casa y no podemos salir corriendo físicamente, esa energía se acumula.
Mover las manos es la forma más rápida y discreta que tiene el cerebro de «quemar» esa energía sobrante. Además, está comprobado que realizar micromovimientos repetitivos ayuda a aumentar los niveles de dopamina y norepinefrina en el cerebro, químicos esenciales para la concentración y la calma.
El problema es que, a veces, lo que usamos para calmarnos no es ideal (nos mordemos las uñas, rompemos cosas sin querer o hacemos ruidos que molestan a otros).
Aquí es donde entra el diseño terapéutico.
Más que un muñeco: Una herramienta de «Grounding»
Observando esta necesidad en mis propios pacientes, entendí que necesitábamos algo que fuera amable al tacto, discreto, pero que ofreciera esa satisfacción sensorial que el cerebro busca. Así nacieron los Amigurumis Click Clack de En Tu Mente.
No son juguetes para niños (aunque ellos también los aman). Son herramientas de regulación emocional diseñadas para actuar como un «ancla» sensorial.

Funcionan a través de dos vías poderosas:
1. El Tacto (La textura del tejido): Cuando la ansiedad nos lleva al futuro catastrófico, el tacto nos devuelve al cuerpo. La textura rugosa pero suave del hilo de algodón tejido a crochet obliga a tu cerebro a enfocarse en la sensación física de las yemas de tus dedos, sacándote del bucle de pensamientos negativos. Al usar los Amigurumis Click Clack, estás aplicando una técnica de conexión al presente
2. El Sonido (El «Click Clack» rítmico): El mecanismo interno produce un sonido seco y satisfactorio. No es un chirrido molesto; es un «click» firme. Al presionarlo rítmicamente, creas un patrón auditivo predecible. En un momento de caos mental, tu cerebro adora lo predecible. El sonido te ayuda a sincronizar, por ejemplo, tu respiración: Inhalo (Click) – Exhalo (Clack, Clack).
Elegir uno de nuestros Amigurumis Click Clack es darle a tu mente un respiro
Tener un compañero Click Clack —sea el valiente león, el pollito que empieza de nuevo o la ranita que respira— es tener un recordatorio físico de que tienes permiso para sentir lo que sientes.
No tienes que «aguantarte» la ansiedad. Puedes gestionarla, canalizarla y transformarla en un sonido rítmico que te devuelve la calma.
Si tus manos te están pidiendo ayuda, escúchalas. Dale a tu cerebro la herramienta sensorial que necesita para volver al «aquí y ahora».
¿Quieres conocer como son? 🧸
¿Sientes que tus manos necesitan ese compañero de calma?
Te invito a conocer la colección completa de nuestros Amigurumis Click Clack. Cada uno viene con su propio certificado de adopción, listo para convertirse en tu aliado contra el estrés.
Cada osito o personaje que elijas, se entrega con su propia historia, empaque especial y la posibilidad de descargar su Certificado de Adopción de tu Amigurumi Click Clack.
Un pequeño osito, un gran acto terapéutico
Adoptar un Amigurumi Click Clack es un gesto sencillo, pero profundamente simbólico: es elegir cuidarte, recordar que no estás solo y permitirte un objeto que abrace sin palabras.
Porque a veces, la mente necesita terapia… y el corazón necesita un Click Clack.
Hecho con hilo, intención y psicología.







